Desperfectos constructivos:

    Si ha llegado a este punto y cree que ya no hay nada que hacer, espere a equivocarse una vez más en la elección de la empresa adecuada.

   Es la tarea más difícil que se le puede encomendar a una empresa constructora, pues cuando hablamos de fallos o defectos constructivos o sabes, o sabes.

  No se deje embaucar y contraste opiniones,  llegará a la conclusión de que somos la empresa que necesita.